¿Qué es un sector de alto riesgo?
Los sectores de alto riesgo afrontan mayores desafíos financieros, operativos o legales que los sectores convencionales.
Cuentas de comerciante, rutas de adquisición y controles de contracargos, adaptados a su perfil de riesgo.

Un sector de alto riesgo es un sector empresarial o una empresa que presenta un riesgo financiero, operativo o legal mayor que los sectores más convencionales.
Estos sectores, a menudo clasificados como «empresas de alto riesgo» debido a datos históricos y prácticas empresariales específicas, afrontan normativas más estrictas, mayores tasas de fraude, necesidades de procesamiento de pagos más complejas y un potencial más significativo de inestabilidad financiera.
Por ejemplo, sectores como los juegos en línea, el entretenimiento para adultos y las criptomonedas suelen considerarse de alto riesgo debido a su vulnerabilidad al fraude y al control regulatorio.
Debido a estos desafíos, las empresas de alto riesgo pueden tener dificultades para obtener préstamos, seguros o servicios de procesamiento de pagos en condiciones favorables.
Este artículo explica qué hace que un sector sea de alto riesgo, analiza ejemplos habituales y examina las consecuencias que pueden afrontar las empresas que operan en ellos.
Características de un sector de alto riesgo
Las empresas de sectores de alto riesgo suelen afrontar mayores desafíos, a menudo debido al incremento de los factores de riesgo regulatorios, operativos, financieros y medioambientales.
Se considera que las empresas de estos sectores tienen una mayor probabilidad de sufrir pérdidas financieras, volatilidad o problemas de cumplimiento normativo.
Estas son algunas características clave de un sector de alto riesgo:
Complejidad regulatoria
La complejidad regulatoria es un factor importante para que muchos sectores reciban la clasificación de alto riesgo.
Las entidades financieras consideran de alto riesgo determinados sectores, como los servicios financieros, la sanidad y los juegos de azar en línea, debido a unos requisitos de cumplimiento normativo estrictos y en constante evolución.
Estas empresas se someten a un control más riguroso y deben cumplir normas estrictas para evitar multas y posibles cierres.
Los comercios de alto riesgo de estos sectores suelen necesitar una cuenta bancaria o de comercio de alto riesgo para procesar estas transacciones, ya que el nivel de riesgo asociado al incumplimiento puede ser significativo.
El incumplimiento de los requisitos regulatorios de los sectores de alto riesgo provoca sanciones económicas y daños reputacionales que pueden afectar al éxito a largo plazo.
Contracargos y fraude
Los contracargos y el fraude son motivos principales por los que los procesadores de tarjetas de crédito y las entidades financieras pueden considerar que algunas empresas son de alto riesgo.
Los comercios de alto riesgo, especialmente los de juegos en línea, entretenimiento para adultos y comercio electrónico, suelen registrar un número excesivo de contracargos. Estos pueden dar lugar a un aumento de las comisiones de procesamiento y a evaluaciones de riesgo más rigurosas.
Los sectores de alto riesgo propensos al fraude están sujetos a un mayor control por parte de los procesadores de pagos y suelen tener comisiones de procesamiento más elevadas debido al mayor riesgo.
Se recomienda que las empresas de alto riesgo adopten medidas de seguridad sólidas y mantengan una proporción baja de contracargos para conservar el acceso al procesamiento de tarjetas de crédito y a las cuentas de comercio, con el fin de mitigar estos riesgos.
Inestabilidad financiera
La inestabilidad financiera supone un desafío importante para los sectores de alto riesgo, especialmente para aquellos que requieren una inversión de capital considerable, como el inmobiliario, el aeroespacial y el biotecnológico.
Las empresas de alto riesgo de estos sectores suelen tener fuentes de ingresos volátiles y depender en gran medida de la deuda, lo que las hace más vulnerables a las fluctuaciones del mercado y a las recesiones económicas.
Este elevado riesgo financiero puede hacer que estas empresas resulten menos atractivas para las entidades financieras tradicionales, que pueden mostrarse reacias a ofrecer cuentas bancarias o productos financieros convencionales.
En el caso de los comercios de alto riesgo con volúmenes de ventas y flujos de caja fluctuantes, los proveedores de pagos pueden imponer comisiones más elevadas o restringir las cuentas de comercio para mitigar posibles pérdidas.
La estabilidad financiera es fundamental para el éxito a largo plazo, y las empresas de alto riesgo deben aplicar prácticas eficaces de gestión de riesgos para afrontar estos desafíos.
Riesgo reputacional
El riesgo reputacional es una preocupación destacada para las empresas de alto riesgo que dependen en gran medida de la confianza de los clientes, como las de sanidad, servicios financieros y producción alimentaria.
Estos sectores son especialmente susceptibles a sufrir daños reputacionales, ya que incluso los problemas menores pueden provocar una importante reacción negativa de la opinión pública.
Los sectores de alto riesgo que afrontan problemas reputacionales suelen estar sujetos a un control regulatorio más estricto y a niveles de riesgo más elevados, lo que puede obligar a estos comercios de alto riesgo a trabajar con procesadores de pagos especializados.
Las entidades financieras también pueden exigir medidas estrictas de cumplimiento normativo para evitar posibles daños a su reputación por asociación.
Garantizar el cumplimiento normativo y mantener una percepción positiva entre los clientes es fundamental para que estos sectores de alto riesgo eviten perder actividad y acceso a cuentas de comercio.
Comportamiento de los clientes
El comportamiento de los clientes desempeña un papel importante a la hora de determinar si una empresa se considera de alto riesgo.
Los sectores que dependen de un elevado volumen de ventas o de la demanda estacional, como el turismo, el entretenimiento y el comercio electrónico, suelen considerarse de alto riesgo debido al comportamiento impredecible de los consumidores.
Para estos comercios de alto riesgo, las fluctuaciones en los patrones de gasto de los clientes pueden generar dificultades financieras que afecten a su capacidad para mantener una fuente de ingresos estable.
Los proveedores de pagos consideran que estas empresas son de alto riesgo, lo que suele traducirse en comisiones de procesamiento más elevadas y un mayor control.
Además, los sectores de alto riesgo deben supervisar activamente las proporciones de contracargos y reducir las actividades fraudulentas para evitar pérdidas financieras y mantener servicios estables de procesamiento de pagos.
Factores que contribuyen a que un sector sea de alto riesgo
Varios factores contribuyen a que un sector se clasifique como de alto riesgo. Comprenderlos puede ayudar a las empresas a afrontar los desafíos asociados a esta clasificación:
- Tipo de sector: Determinados sectores, como el entretenimiento para adultos, los juegos en línea y las criptomonedas, se consideran de alto riesgo por su naturaleza y por el potencial de pérdidas financieras. Estos sectores suelen afrontar un control más riguroso y desafíos regulatorios.
- Riesgo financiero: Los sectores con un riesgo financiero elevado, como los que registran altas tasas de contracargos o pérdidas económicas significativas, se consideran de alto riesgo. Esta inestabilidad monetaria hace que resulten menos atractivos para las entidades financieras tradicionales.
- Riesgo reputacional: Los sectores con un riesgo reputacional elevado, como aquellos con antecedentes de incumplimiento normativo o publicidad negativa, se consideran de alto riesgo. Mantener una imagen pública positiva es fundamental para que estas empresas puedan obtener servicios financieros.
- Riesgo regulatorio: Los sectores sujetos a normativas estrictas o requisitos de licencia, como la sanidad y los servicios financieros, se consideran de alto riesgo. Cumplir estas normativas es esencial para evitar sanciones y mantener la estabilidad operativa.
- Proporción de contracargos: Los sectores con una proporción elevada de contracargos, como aquellos con reembolsos o controversias frecuentes, se consideran de alto riesgo. Las altas tasas de contracargos pueden dar lugar a un mayor control por parte de los procesadores de pagos y a comisiones de procesamiento más elevadas.
- Historial crediticio: Los sectores con un historial crediticio deficiente, como aquellos con antecedentes de pagos atrasados o impagos, se consideran de alto riesgo. Un historial crediticio sólido es fundamental para obtener condiciones favorables de las entidades financieras.
- Historial de procesamiento: Los sectores con un historial de procesamiento deficiente, como aquellos con antecedentes de problemas o cancelaciones en el procesamiento de pagos, se consideran de alto riesgo. Un procesamiento de pagos constante y fiable es fundamental para mantener la estabilidad financiera.
En conjunto, estos factores contribuyen a que un sector se clasifique como de alto riesgo y pueden afectar considerablemente a la capacidad de una empresa para obtener servicios de procesamiento de pagos y bancarios. Comprender y abordar estos factores puede ayudar a las empresas de alto riesgo a afrontar sus desafíos específicos con mayor eficacia.
Ejemplos habituales de sectores de alto riesgo
Las empresas de bajo riesgo suelen tener un flujo de caja estable, un comportamiento predecible de los clientes y una baja exposición al fraude o al control regulatorio. Algunos ejemplos son los comercios minoristas con tiendas físicas y en línea, las empresas de programas informáticos que ofrecen servicios por suscripción, las consultoras y las instituciones educativas.

Entre los tipos de empresas que pertenecen a la categoría de alto riesgo se encuentran los de los siguientes sectores:
Servicios financieros
Las entidades financieras suelen afrontar riesgos de fraude, sensibilidad económica y normativas estrictas.
Este sector de alto riesgo debe cumplir requisitos normativos considerables para prevenir el fraude y los delitos financieros, lo que genera costes y exigencias operativas significativos.
La inestabilidad derivada de las recesiones económicas lleva a los procesadores de pagos a cobrar comisiones más elevadas y aplicar políticas estrictas de detección del fraude y gestión de contracargos para controlar estos riesgos.
Construcción y sector inmobiliario
Tanto las empresas de construcción como las inmobiliarias dependen de los ciclos económicos, de elevados niveles de deuda y de ingresos basados en proyectos.
Suelen necesitar un capital inicial considerable y son extremadamente sensibles a las recesiones económicas. Si los proyectos se retrasan o cancelan, pueden surgir problemas de flujo de caja.
Por consiguiente, afrontan tipos de interés y comisiones de procesamiento más elevados, además de un acceso restringido a cuentas de comercio, para mitigar la inestabilidad financiera.
Sanidad
Las empresas del sector sanitario operan bajo una intensa supervisión regulatoria y afrontan un alto riesgo de litigios.
Las normas estrictas de protección de los datos de los pacientes, junto con la posibilidad de demandas judiciales, añaden complejidad y riesgo financiero a las empresas sanitarias.
También se requiere una inversión de capital considerable en equipos especializados, instalaciones y formación.
Los proveedores de pagos suelen considerar la sanidad como un sector de alto riesgo y aplican comisiones y requisitos de cumplimiento normativo más elevados.
Juegos de azar y juegos en línea
Ambos sectores afrontan complejidad regulatoria, riesgos inherentes de delitos financieros y desafíos reputacionales.
Las leyes y normativas estrictas exigen una gestión cuidadosa del cumplimiento normativo y, debido al anonimato de los usuarios en línea, el riesgo de contracargos es elevado.
Muchas entidades financieras limitan o rechazan prestar servicios a estas empresas, y los procesadores de pagos imponen comisiones más elevadas, por lo que las cuentas de comercio especializadas para sectores de alto riesgo resultan esenciales para que las empresas de juegos de azar gestionen el fraude y mantengan el cumplimiento normativo.
Agricultura
La agricultura y las explotaciones agrarias se consideran de alto riesgo debido a las condiciones meteorológicas extremas, la volatilidad de los precios y la dependencia del comercio internacional.
Los fenómenos meteorológicos naturales y a menudo impredecibles pueden afectar al rendimiento de las cosechas, provocar fluctuaciones de precios y dificultar la estabilidad financiera. Las normativas comerciales y los aranceles también generan incertidumbre para las empresas agrícolas.
Por consiguiente, estas empresas afrontan tipos más elevados en los préstamos y comisiones de transacción superiores, además de necesitar seguros especializados para mitigar los riesgos medioambientales y de mercado.
Consecuencias de la clasificación como empresa de alto riesgo

Dificultad para obtener servicios de procesamiento de pagos
Ser clasificada como empresa de alto riesgo conlleva importantes desafíos, especialmente a la hora de obtener servicios de procesamiento de pagos.
Los procesadores de pagos suelen mostrarse reacios a trabajar con empresas de alto riesgo debido al mayor potencial de contracargos, fraude e incumplimiento normativo.
Esto puede dificultar que las empresas de alto riesgo encuentren proveedores de pagos fiables que gestionen las transacciones con tarjetas de crédito.
Como consecuencia, estas empresas pueden verse obligadas a utilizar cuentas de comercio especializadas para sectores de alto riesgo, que suelen conllevar costes adicionales y condiciones más estrictas.
La imposibilidad de acceder a los canales tradicionales de procesamiento de pagos puede alterar el flujo de caja y dificultar la continuidad de las operaciones, lo que puede provocar retrasos en las transacciones e insatisfacción entre los clientes.
Tipos de interés y comisiones más elevados
Las empresas de alto riesgo afrontan tipos de interés y comisiones más elevados. Las entidades financieras y los procesadores de tarjetas de crédito suelen imponer costes mayores a estos sectores para compensar el riesgo elevado de pérdidas monetarias.
Las empresas clasificadas como de alto riesgo pueden esperar pagar más para obtener préstamos, líneas de crédito o incluso servicios de procesamiento de pagos. Estas comisiones más elevadas pueden reducir los márgenes de beneficio y dificultar el crecimiento y la competitividad.
Por ejemplo, las empresas de sectores como los servicios financieros, los juegos de azar y la sanidad pueden afrontar comisiones de transacción superiores e importantes tipos de interés sobre cualquier financiación que soliciten, lo que aumenta la carga financiera de su actividad.
Oportunidades de colaboración limitadas
Ser clasificada como empresa de alto riesgo puede limitar las oportunidades de colaboración con otras empresas, inversores o financiadores.
Muchos posibles colaboradores o inversores pueden evitar las empresas de categorías de alto riesgo debido a su mayor complejidad y potencial de inestabilidad financiera.
Ya se trate de obtener capital riesgo para una empresa emergente o de asociarse con otra empresa en un proyecto conjunto, las empresas de alto riesgo suelen aprovechar oportunidades que, de otro modo, podrían haber estado disponibles para empresas de menor riesgo.
Esta limitación puede frenar el crecimiento y dificultar la expansión de los países de alto riesgo, especialmente en sectores donde la colaboración y las asociaciones son fundamentales para ampliar las operaciones o acceder a nuevos mercados.
Control regulatorio
Los sectores de alto riesgo suelen estar sometidos a un control regulatorio intenso, que puede complicar sus operaciones.
Las empresas que ofrecen productos de alto riesgo, como servicios financieros, juegos de azar y asistencia sanitaria, están sujetas a diversas normativas que regulan la seguridad de los datos y las prácticas contra el blanqueo de capitales (AML).
Este control puede generar costosos esfuerzos de cumplimiento normativo y posibles sanciones si no se respetan las normativas.
En ocasiones, una sola infracción puede dar lugar a multas considerables o incluso al cierre de la empresa. Como consecuencia, las empresas de alto riesgo deben dedicar recursos al cumplimiento normativo, las auditorías y los equipos jurídicos para garantizar que cumplen todas las normas necesarias, lo que incrementa los costes operativos y las cargas administrativas.
Daño reputacional
El daño reputacional es uno de los riesgos más significativos asociados a la clasificación como empresa de alto riesgo.
Las empresas de sectores de alto riesgo, como el entretenimiento para adultos, los juegos de azar y los juegos en línea, suelen tener dificultades con la percepción pública, ya que pueden considerarse controvertidas o poco fiables.
La publicidad negativa, ya sea por problemas legales, cuestiones de seguridad, infracciones regulatorias o escándalos, puede erosionar la confianza de los clientes y dañar la reputación de la marca. Este daño reputacional puede reducir la fidelidad de los clientes, aumentar la proporción de contracargos y, en última instancia, provocar una pérdida de actividad.
En algunos casos, una mala reputación puede incluso impedir que las empresas obtengan servicios esenciales, como cuentas de comercio, necesarias para procesar pagos.
Para contrarrestarlo, las empresas deben invertir en estrategias de gestión de la reputación que protejan su imagen de marca y mantengan la confianza de los clientes.
Cómo mitigar el riesgo en un sector de alto riesgo
Trabaje con procesadores de pagos especializados en sectores de alto riesgo
Colaborar con procesadores de pagos especializados en sectores de alto riesgo es una de las formas más eficaces de mitigar el riesgo en estos sectores.
Estos proveedores especializados comprenden los desafíos específicos que afrontan las empresas de alto riesgo, como los contracargos, el fraude y el control regulatorio. Ofrecen soluciones adaptadas a las necesidades de empresas de sectores como los juegos de azar, el entretenimiento para adultos y el comercio electrónico.
Al trabajar con un procesador de pagos adecuado, usted garantiza que sus transacciones se gestionen de forma segura y que pueda acceder a las herramientas y la asistencia necesarias para gestionar los riesgos con mayor eficacia.
Esta colaboración también puede ayudar a reducir la probabilidad de que su cuenta de comercio quede bloqueada o se cancele debido a una proporción elevada de contracargos.
Mejore la prevención del fraude
El fraude es una preocupación importante para las empresas de sectores de alto riesgo, pero usted puede adoptar medidas para minimizar su impacto.
Aplicar medidas sólidas de prevención del fraude, como sistemas avanzados de detección, procesos de verificación de identidad y pasarelas de pago seguras, puede reducir considerablemente las probabilidades de que se produzcan transacciones fraudulentas.
Invertir en tecnología que supervise las transacciones en tiempo real puede ayudarle a detectar posibles fraudes antes de que afecten a sus resultados.
Formar periódicamente a su equipo para reconocer actividades sospechosas puede reforzar sus defensas y generar confianza entre los clientes y los proveedores de pagos.
Mantenga el cumplimiento normativo
Mantener el cumplimiento de las normativas del sector es fundamental en los sectores de alto riesgo. No cumplir los requisitos normativos puede dar lugar a multas cuantiosas, problemas legales o incluso al cierre de la empresa.
Para mitigar este riesgo, las empresas deben mantenerse al día respecto a las leyes y normativas de su sector, en constante evolución, relacionadas con la protección de datos, las leyes contra el blanqueo de capitales (AML) o las normas de protección de los consumidores.
Crear un equipo dedicado al cumplimiento normativo o trabajar con expertos jurídicos puede ayudar a garantizar que su empresa siga las directrices necesarias. Las auditorías periódicas y los esfuerzos proactivos para abordar posibles infracciones son esenciales para mantener una buena posición ante las entidades financieras y los organismos reguladores.
Diversifique las fuentes de ingresos
Diversificar las fuentes de ingresos puede ayudar a reducir los riesgos financieros asociados a la dependencia de una única fuente.
Los sectores de alto riesgo, especialmente aquellos afectados por tendencias estacionales o fluctuaciones económicas, pueden beneficiarse de ampliar su modelo de negocio. Esto podría implicar explorar nuevas líneas de productos, entrar en distintos mercados u ofrecer servicios a varios segmentos de clientes.
Mediante la diversificación, su empresa puede resistir las recesiones en un área mientras mantiene la estabilidad a través de otros canales de ingresos. Esta estrategia también puede proporcionar mayor capacidad de negociación al buscar oportunidades de inversión o negociar condiciones de pago con entidades financieras.
Establezca una comunicación clara
Una comunicación clara con los clientes y las partes interesadas es esencial para mitigar los riesgos en los sectores de alto riesgo.
Ya se trate de gestionar las expectativas de los clientes sobre cancelaciones, devoluciones o interrupciones del servicio, una comunicación transparente puede reducir los malentendidos y las controversias, lo que disminuye la proporción de contracargos.
También es esencial mantener canales de comunicación abiertos con los colaboradores y proveedores de pagos para garantizar que conozcan cualquier cambio en la empresa que pueda afectar al cumplimiento normativo o al procesamiento.
Al fomentar un entorno de confianza y claridad, su empresa puede afrontar los desafíos con mayor eficacia y fortalecer las relaciones en todos los ámbitos.
Domine las soluciones de pago para sectores de alto riesgo con Cardflo
Afrontar las complejidades de los sectores de alto riesgo requiere una gestión cuidadosa de los riesgos, cumplimiento normativo y colaboraciones estratégicas.
Al comprender los desafíos específicos que plantean el control regulatorio, el fraude, la inestabilidad financiera y los riesgos reputacionales, las empresas pueden adoptar medidas proactivas para reducir sus vulnerabilidades.
Desde colaborar con procesadores de pagos especializados en sectores de alto riesgo hasta aplicar medidas sólidas de prevención del fraude y diversificar las fuentes de ingresos, estas estrategias pueden ayudar a las empresas de alto riesgo a prosperar pese a sus desafíos.
En Cardflo, estamos especializados en simplificar las soluciones de pago para sectores de alto riesgo. Nuestros servicios adaptados responden a sus necesidades específicas y ofrecemos un procesamiento de pagos seguro, eficiente y conforme con la normativa para que su empresa funcione sin interrupciones.
No permita que la clasificación de alto riesgo le frene. Póngase en contacto con Cardflo hoy mismo y descubra cómo podemos ayudar a su empresa a alcanzar el éxito.
Preguntas frecuentes
¿Qué importe de reserva renovable suelen exigir las cuentas de comercio de alto riesgo?
Los procesadores especializados en sectores de alto riesgo suelen retener entre el 5% y el 10% de las ventas brutas diarias durante un periodo de entre 90 y 180 días. Esta reserva renovable actúa como garantía frente a posibles contracargos y fraudes. El porcentaje exacto y el periodo de retención dependen de su volumen mensual de procesamiento, su historial de contracargos y el perfil de riesgo de su sector. Una vez transcurrido el periodo de retención especificado, los fondos retenidos se liberan de forma periódica en su cuenta bancaria.
¿Qué umbral de proporción de contracargos implica el riesgo de cancelación de una cuenta de comercio de alto riesgo?
Las redes de tarjetas como Visa y Mastercard aplican un umbral estricto de contracargos del 0.9% al 1% del volumen de transacciones, o 100 contracargos mensuales. Superar estos límites incluye a la empresa en programas de supervisión, lo que genera multas de hasta £100 por controversia y el riesgo de cierre de la cuenta. Los proveedores especializados como Cardflo ofrecen alertas automatizadas para ayudar a los comercios a gestionar las controversias antes de alcanzar estos límites críticos.
¿Cuánto tarda la aprobación de una cuenta de comercio de alto riesgo?
La evaluación de riesgos para una cuenta de comercio de alto riesgo suele tardar entre tres días laborables y dos semanas. Los adquirentes realizan comprobaciones exhaustivas de antecedentes y solicitan documentación como extractos de procesamiento de los últimos seis meses, extractos bancarios de la empresa, identificación con fotografía y justificantes de propiedad del dominio. Presentar registros financieros completos y precisos, así como demostrar que se aplican procedimientos activos para mitigar los contracargos, agiliza la evaluación de cumplimiento normativo y el plazo de aprobación.
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